domingo, 19 de diciembre de 2010

Paris II

Paris me parece una ciudad inalcanzable..., a pesar de caminarla de recorrerla, aún no logro habituarme a ella. De sus museos he visto dos. L'Orangerie y el museo de arte medieval de Cluny. Los tabloides de Monet le han dado a mi vista un reposo indudable... Para mi eso es pintura Zen.

Janik es una alegría en Paris. Saber que una amiga de tanto tiempo está allí me da mucho gusto... Janik la parisien, Janik y su novio turco, Janik y sus ganas de conocer la nieve. Janik y Caroline ayudando a Natalia a buscar Casas de la Poesía en las afueras parisinas de cierto estilo estadounidense... Sí..., Paris ahora es mi amistad con Janik, las librerías, la promesa de regresar y los viajes en el metro...

Algo ha sido un guiño en Paris. La misa a Notre Dame de Guadalupe del once de diciembre. De pronto, un sitio de culto como Notre Dame de Paris, se ve y se oye inundado por el mariachi que canta las mañanitas a la virgen de Guadalupe. Sin lugar a dudas eso es romper fronteras y eso es transcultura. Había una fuerte cantidad de personas reunidas en torno a la imágen y credo por la virgen. Los mariachis siguieron aún fuera de Notre Dame, cerraron con El mariachi loco quiere bailar... Y bueno, un recuerdo de nuestras raíces, de nuestra alegría, que me dijo un amigo que pasaría..., no me consoló él, pero sí lo hizo Ella.

Sigue estando Paris en su misterio, en sus luces, en sus calles, abriéndose a mi caminata, y mi caminata aún es insuficiente.

La nieve y la convivencia

La nieve ha sido toda una aventura en mi vida... Las experiencias con ella han cambiado sin lugar ha dudas mis relaciones afectivas en muchos sentidos.

Empecemos:

Julie ha sido una de las amigas a la que más cariño le he tomado en esta estancia, junto a Catherine, Maggie y Rennae, la única diferencia es que ella es mi alumna. Ciertemente es distraida y dormilona y es caso perdido dejar tareas de un día para otro pero, su evolución con el español ha sido muy buena en este mes y medio y aun que le falla el subjuntivo, como suena normla y lógico, se nos irá bien estudiada en la lengua a América del Sur. A Julie le apasiona viajar, no le gusta ser francesa y aunque le gusta la buena vida, reniega de la vida burguesa. Es muy sensible y directa. Dice las cosas como van y las siente, que en eso me recuerda mucho a mi. Julie es rubia, de ojos azules, blanca, con una personalidad fuerte aunque no por eso deja de ser frágil. Y bueno, ella me ha presentado a todos sus amigos cercanos y me ha abierto la puerta de su confianza y de su amistad.

El sábado pasado fuimos a comer a casa de sus padres en Trosly-Loire" de l'Aisne. Yo llevé a la mamá de Julie una Noche buena, que aquí se llama Etoile o Fleur de Noel y una piñata de cuatro picos.

La casa de Julie me recordó mucho a mi casa, y me sentí por segunda vez acogida en Francia..., la primera fue cuando llegué a casa de mi tutora Catherine y dormí en su Ático. Pero bueno. La mamá de Julie cocinó comida francesa para nosotros. Primero un pastel salado de mariscos, luego Mahual, o Maual, que es un tipo de queso francés que se cocina con carne y se sirve con ensalada y por último una tarta de peras. Platicámos mucho, fueron, además Michaela, una amiga de Julie y ahora mía, de Italia y Daniel, el asistente de España. De regreso a Compiégne la carretera estaba realmente peligrosa a causa de la nieve. El coche empezó a deslizar y Julie se puso muy nerviosa. Michaela bajó y se subió al cofre del coche en una posición bastante sexy, a fin de dar fuerza al automovil e impedir que se moviera. Luego, DAniel bajó a empujar también y yo me quedé dando apoyo moral en el carro pues cuanco bajé Michaela y DAniel me dijeron que entrara. Un policía nos llamó la atención y nos dijo que la técnica Capone no nos ayudaría de mucho y después se fue y no volvió a aparecerse en la ruta, así que decidimos continuar con la aventura Capone. Y bueno, finalmente encontrámos el camino a Compiegne y llegamos a casa pero, fue en verdad prelifroso, y ayudó un poco el humor de Daniel que narraba de manera extrema pero a la vez simpática lo que nos sucedía. Y bueno, definitivamente, aunque la nieve es bella, no es práctica para fines importantes como conducir y llegar a destinos por tierra. Quizá tampoco por aire. Mañana que venga mi hermana, esperémos que el cielo la traiga sana y salva.

Hoy, domingo, hicímos nuestro primer muñeco de nieve. Fue rápido y muy hechizo, pero realmente simpático. Rennae y yo es la primea vez que conocemos la nieve. Ella es de Jamaica. Habla unos cinco idiomas. Tiene un novio en Bélgica y tiene la sangre negra que "retumba y suena" como dice el son, en su interior. Hemos hecho una linda amistad, me parece, aunque nos hace falta convivir mas, pues ella luego pasa mucho tiempo en su recámara, ya sea en el chat con el novio o haciendo cosas personales pero, me cae muy bien y siento que nos comprendemos en muchos sentidos y bueno, este hombre de nieve vino a unirnos más. Luego de construilo, siguió una batalla de nieve y una caminata pequeña por el bosque con Daniel, ya que yo tenía curso con Julie.

¡Vaya fórmulas de la nieve para juntar a las personas alrededor de ella!

sábado, 18 de diciembre de 2010

Otoño e invierno francés

Aunque no vi ni un sólo hongo siendo que el bosque en otoño los da par aventar para arriba y son reconocidos de la "Foret Compiégne" el bosque de Compiegne me enseñó mucho en el otoño. Había atrapado con mi cámara los árboles en amarillo y rojo, con las hojas a medias... El patio de Pierre d'Ailly cubierto de hojas de diferentes colores donde casi sumergías los zapatos... Y bueno, el otoño me enseñó que las imágenes vuelan igual que las hojas y se caen igual que con las hojas... Ahora, mientras tengo una nueva, si puedo tenerla, mi manera de trasmitirles mi estancia es mediante la escritura, mediante la descripción.

Ahora que ya es el invierno y que el bosque es un juego de blancos, azules y violetas, según pegue la luz, descubro que es la primera vez que contacto realmente con la sensación de las cuatro estaciones, aunque hasta ahora han sido sólo tres: el final del verano realmente, otoño e invierto; y es justo por la cercanía del bosque que tengo oportunidad de vivir esa sensación como ahora la vivo. La foret Compiégne, sigue siendo un misterio para mi.

Algo lindo a contar es que, el día después a que casi anulámos nuestra participación en el concurso, fui al Palais Imperial a ver caer la nieve. Compré algo de comer en Marie Caline, una panadaría contraesquina a la Alcaldía, y me fui hacia allá. Tenía toda la intención de cruzar el bosque hasta Pierre d'Ailly que es donde está la entrada pero empezó a nevar realmente fuerte y me quedé resguardada en el patio del palais, bajo unas columnas, hasta que empezó a calarme el frío y salí a esperar al bus. La noche anterior había sido, si acaso, la más triste desde mi llegada, más porque me agarró en la noche y las amistades que tenía no estaban cerca de mi, ese día no tuve curso particular con mi alumna Julie y la única persona que estaba conectada en internet de México, en ese momento, no estaba discponible. Más tarde entró Ludovic, mi amigo de Bélgica al que conocí por Antonio, quien ya ha sido personaje de estos sueños, y me dio algo de alegría empezar a planear mi navidad en Bélgica con Isaura. Planear viajes siempre distrae un poco; pero curiosamente fue ver caer la nieve, al día siguiente, lo que me hizo recuperarme... Y podría decirse que la nieve es fría, que en efecto no pesqué un resfriado porque en verdad esa experiencia estaba entre mis lista destinal pero, ver la nieve caer sobre el bosque, la tierra irse cubriendo lentamente de blanco y luego tocar la nieve, con esa sensación algodonosa que se vuelve agua entre tus dedos y los deja luego fríos, me dio una tranquilidad impresionante. Ya no me atreví a indagar el bosque, pues desde que el viento otoñal rompió dos de mis paraguas, no he comprado otro, y cruzar el bosque cayendo la nieve, sin protección, no era sin lugar a dudas opción pero, cruzar el bosque con nieve es algo que tendré que hacer. Conocer la nieve sí ha sido un evento importante en mi vida. Me ha enseñado a encontrar, en lo más frío, un consuelo.

Frases y oraciones construídas por los alumnos a partir de imágenes o videos

Trabajando el tema de Día de muertos:

La muerte en México es color.

La visión de la muerte en México es más sana que nosotros aquí en Francia.

La clase de hoy es divertida.

Trabajando el tema de migración.

Los países pobres emigran a los países ricos.


Trabajando el tema de desigualdad

La vida en los países ricos es más fácil.


Trabajando con los juguetes:

Nosotros no tenemos esto en Francia, y me gusta que si divierte como un gameboy.

En México la paso mejor que Francia con estos jueguetes.

Mira, pero sí está bien hecho (Il est bien fait)


Pidiéndoles hacer una oración relativa a los juguetes que tienen en las manos.

¿Por qué madame? Nosotros jugando.


Haciendo trabalenguas.

Estoy de mala leche porque me dan calabazas


Cantando la "Reina del Sur", narcocorrido de los Tigres del Norte.

Con esta música dan ganas de bailar sobre de las tablas
(por decir "mesa" que en francés se dice table)

Del porque se detiene la escritura de una estancia

Una guarda silencio por muchas razones

a) Porque han pasado cosas que no ameritan contarse
b) Porque lo que no amerita contarse ha invadido aquello que amerita ser contado y hay que dejar que lo segundo venza a lo primero.
c) Una se deja llevar por lo que vive y no se sienta a contarlo.
d) El silencio que te rodea es más hermoso que lo que podrías decir de él y hay que llegarle a la altura.
e) Has decubierto que sólo a unas cuantas personas les importará lo que puedas llegar a escribir pero, esas personas bastan.

Luego de que el verano, además de llevarse las hojas, se llevó mi cámara, tuve una profunda reflexión sobre el valor de las imáganes en las vidas de las personas, que se me juntó, incluso, con el tema de que sólo podía trabajar con imágenes en uno de los liceos en los cuales trabajo. Ambos temas me bloquearon durante varias semanas y vinieron a derramarse con el motivo del concurso del año de México en Francia. Con uno de los Liceos, ya no pudímos participar por falta de tiempo pero, inscribímos a otro. Sin embargo, ocurrió algo antes de esa inscripción y fue que uno de los alumnos que asistía a la clase conmigo comentó que para qué participaba en un concurso donde el premio era un viaje a México siendo que México no era un sitio que valiera la pena conocer. La profesora me vino a contar el suceso diciendo que el grupo no participaría que porque sólo dos chicas estaban interesadas y otras dos, pero más por influencia o presencia de las otras dos, le comenté que un maestro de la Universidad me había dicho que cuatro alumnos ya son suficiente parfa dar una clase, y a principio estaba tan molesta, pues ella ya ha estado en México, que no accedió pero, después, pasado el enojo, coroboró que teníamos tiempo aún para inscribir a los chicos y lo hicímos. La idea es trabajar el "Día de los muertos" El lunes antes de salir de vacaciones, las dos chicas nuevas en el grupo, que entraron para sustituir al chico que ya no quiso estar por desinterés y a otra chica, se sorprendieron por el tema pero, los otros que ya habían visto conmigo día de muertos, les comentaron, no pero allí es muy colorido día de muertos, diferente a Francia.

Otro éxito de las clases fueron los juguetes mexicanos artesanales que traje de México y les enseñé a fin de hablar de los tiaguis de juguetes para día de muertos:

Un balero, una escalerita, un yoyo, un trompo, un par de muñequitas de trapo, el trapecista, la vivorita, los luchadores y la matraca.

Han desatadado una serie de comentarios y alegrías importante en la clase y me han hecho salir con el corazón renovado, luego de unas semanas bastante duras en mi intento de transmitir mi lengua y algo del país del que provengo.

domingo, 14 de noviembre de 2010

El Armisticio del 11 de noviembre en Compiègne

El 11 de noviembre se celebra en Francia la firma del Armisticio con Alemania acontecido en 1918, firma que dio fin a la Primera Guerra Mundial. El vagón donde se firmara dicho Armisticio se encuentra en el bosque en un sitio que se llama La Clarière dl'Armistice. El museo aún me lo debo pero, entrémos más en la historia de Natalia y el Armisticio 2010. En misa, mi amiga Marlyn y yo conocimos a una pareja ya mayor que nos ayudaron a encontrar el Padre Nuestro en la Biblia. Ellos, al final de la ceremonio nos pregunaron de dónde veníamos y ya les dijimos que de México, entonces Jaqueline nos comentó que a ella le gustaba recibir en su casa a los extranjeros, mostrarles los alrededores e introducirlos en el contexto de la ciudad de Compiègne. Me pidió el número de mi celular, el cual le di y quedó en llamarnos. Antes de salir me despedí de su esposo igual y le pregunté su nombre; el dijo que se llamaba Jean Pierre. Una semana después más o menos Jaqueline me llamó para invitarnos a su casa. Quedámos para el primer viernes volviendo de las vacaciones.

Así fue como el viernes 5 de noviembre llegamos a casa de Jaqueline y Jean Pierre. Platicamos con Jaqueline, nos mostró una revistas y comenzó a contarnos de la importancia del bosque de Compiègne durante la Primera Guerra Mundial. Como nos vio interesadas nos propuso llevarnos junto con Jean Pierre a los alrededores de Compiègne: Vieux Molin, Saint Jean aux Bois et Les Etanges de Saint Pierre, incluida, por supuesto, La Clariére, ese domingo.

Como platicaba con Marlyn y enterándome de que ella no conoció tampoco a sus abuelos, como yo tampoco a los míos, salvo por mi abuela Isaura, Jaqueline y Jean Pierre fueron como los abuelos que llevan a sus nietos a conocer la carga histórica y la importancia de un sitio para el corazón del mismo.

Marlyn extraña muchpo México. Me comenta que le cuesta trabajo la comunicación, como a mi también y aunque, le da gusto haber encontrado a Jaqueline y a Jean Pierre, no puede bromear con ellos o verlos como alguien realmente próximo. A mi me pasa que más bien los estoy conociendo, y disfruto de esos momentos en los que se empieza a romper el turrón, en los que surgen pequeñas bromas entre ellos que nos hacen reir a todos o bromas que nosotras hacemos y de las que ellos se ríen. El turrón es algo que hay que disfrutar y al principio siempre resulta un poco duro romperlo y es cierto que, entre la lengua diferente y las historias de cada quién no resulta fácil.

Claramente, de quien me acordé de manera irremediable fue de mi padre y se lo conté a Jaqueline y Jean Pierre. Les dije que la Historia había sido una de sus fascinaciones y que la Primera Guerra Mundial y La Segunda, eran uno de los temas que más le apasionaban de la Historia Universal y leía y veía películas e investigana y volvía a leer. Y les comenté también que por algo estaba en Compiègne y que mucho de la historia guardada en este bosque y en esta ciudad me removía espacios de mi propio bosque, de mi propio interior y de pronto veía a mi padre en todo: En el claro del Armistice, en los estanques de Jean Pierre, en la escalinata que daba entrada a una Cava en Vieux Molin, en las marcas de bala de los muros, en la entrada-fortaleza a Saint Jean aux bois. Y este contacto con la historia, le ha dado un giro a mi estancia pues también en Compiégne hay un palacio que habitó Napoleón, que igual era un personaje que intrigó toda su vida a mi padre y de quién leyó mucho. Así que sí, vine a Francia a reencontrarme con la memoria histórica de mi padre.

El siguiente miércoles, un día antes del Armisticio, a Jaqueline y a Jean Pierre les pareció importante llevarnos a Confrecourt, que eran las catacumbas u hoteles de piedra que usaban los soldados durante la Primera Guerra Mundial a modo de parapeto. Toda mi vida había querido estar en un parapeto de verdad. Ahora, en el invierno, no se puede enntrar a estos sitios, también llamados hoteles pero, al parecer volverémos en abril para ver los grabados que los mismos soldados hicieron sobre la piedra de estas especies de cuevas guardadas en la inmensidad del bosque. Sólo con alguien que conozca se puede llegar allí realmente. Antes de pasar por este sitio, pasamos por la Necrópolo Nacional de Ambleny, donde se encuentran los cuerpos de muchos de los muertos en la Primera Guerra, éste cementerio se encuentra en plena autopista, en pleno campo que alguna vez fue de batalla. Hay un osario con los nombres de los soldados reconocidos y hay unas tres mil tumbas allí o más. Las de los soldados árabes difieren de las de los soldados católicos. Las primeras tienen forma ojival y la media luna arábiga mientras que las cristianas tienen forma de cruz. En medio del cementerio ondea una bandera de Francia.

Y bueno, como siempre pongo en desorden histórico mis actividades. Lo primero que hicímos fue ir a Amleny, luego pasamos por el sitio donde se encuentra la Cruce Salus, una representación de Cristo crucificado que se erigió en nombre de los soldados muertos durante la guerra y que tiene una inscripción donde apunta: "Dios protege a Francia". De esta manera los católicos piden por la salvación del alma de los soldados muertos en la guerra. Posteriormente fuimos a Confrecourt, donde incluso recorrímos el mismo camino que los soldados utilizaban para entrar y salir de sus parapetos, había muchas enredaderas, en su mayoría con espinos, pero la libramos bien. Allí también están las vías por las que pasaba un trenecito nocturno que llevaba alimento a los soldados escondidos allí. Un vagón de dicho tren quedó enclavado en este escondrijo del bosque.

Finalmente fuimos al sitio donde están los mártires de Vingré los cuales, durante el periodo del caporal Floch, fueron acusados por los alemanes quiero creer de robo y asesinato. Intentando huir llegaron a un parapeto dentro del cuál estuvímos nosotras también y pasaron la noche allí; a la mañana siguiente fueron detenidos y fusilados.

En las casas de Vingré, han puesto en cristal, las copias de las cartas escritas a sus familiares desde el parapeto. Se las puede leer en el muro.

El jueves llegó el gran día del Armistice y con todo y la lluvia que cayó se celebró la ceremonia con el alcalde de Compiégne y la presencia incluso de Ettore Scola que estuviera la tarde del domingo discutiendo una película dirigida por él para la cuál ya no alcancé boleto. Y bueno, para ir a La Clarière no hay otra más que tomar el camión exprofeso para llegar allí. Parece quesí se puede llegar con coche pero no está tan evidente la cosa. Así que fui con otros asistentes que, a pesar de la lluvia, también concidieron en la importancia de ir y aunque claro, debido a la imperfección de mi francés y a mi mimsa dispersión se me fueron algunas cosillas, me conmovieron algunos momentos como el que una tempestad no impida que se conmemore una efeméride el día que tiene que ser y no otro, ya que pues sabemos que en México nuestro presidente en pro de los puentes movió las efemérides que cayeran entre semana a fin de poder tomar el puente cuando que esas fechas se dan justamente para poder acudir a los eventos conmemorativos de la historia de cada país. Otra cosa que más que conmoverme me dejó una gran lexión en el corazón fue cuando se mencionó que la Historia de un país y la Historia mundial se escribe a partir de su realidad y aceptando dicha realidad como fue, sin complejos. Los niños, sin importarles la lluvia, cerraron el evento cantando la Marsellesa y, otros, leyendo cartas y poemas de soldados fallecidos durante la guerra y, finalmente, tras colocar un juego floral en medio de La Clariére y encender una copa en honor a los muertos por Francia, la escolta se retiró. El paraguas negro que traje de México murió en esta conmemoración, así que lo recordaré como un paraguas heróico.

Me ha conmivido mucho, el viernes que fui a Saint Quintin y el sábado que me invitaron a una fiesta en Chantilly ver como,en cada monumento dedicado a los muertos de 1914-1918, hay un juego floral. Y bueno, mi cierre de actividades relacionadas a esta fecha, fue ver la película "Los años difíciles" de Luigi Zampa con mi alumna particular y amiga Julie. Es una película que mi padre me había dicho era un clásico del tema de la Gran Guerra y del cine italiano por supuesto. Como bien dijo Julie al salir; es así, la película muestra todo lo referente a las dos Guerras, quién estaba contra quien, quién estaba aliadoa a quipen y cómo se cobraban en la guerra el pertenecer a dos bandos, por así decirlo, a fin de protejerse. Las dobles ajencias como las llama Le Carre, eran muy comunes en la guerra y casi siempre infructuosas pero a veces, por salvar la vida, se llegaba a esos dobleces en la vida de una persona.

Y bueno, hasta aquí este tema que ha venido a removerme toda la pasión por la Historia que alguna vez me contagió mi padre.

Marseille: la ratita tímida

Mars ella es la Marte de Francia. Sin lugar a dudas es una ciudad que no puedo decir que me disguste pero tampoco que me guste. Eso sí, tiene el Centro Internacional de Poesía, escondido en la Vieille Charité. Marseille ha sido hasta ahora la ciudad más polifasética de Francia. El Chateu de If, que inspirara al Conde de Montecristo, estaba cerrado ya que, al parecer cada otoño-invierno lr toca mantenimiento y la Île de Friole tiene sus parajes pero, no me causó el impacto de otros paisajes marítimos mexicanos.

Desde que llegué se impuso la huelga, ya que los franceses están en contra de que se sumen dos años a la juvilación y ésta se haga a los 62 y no a los 60. Esta ley, al parecer, ya ha sido asumida en todos los países de la ciudad europea salvo Francia. Las huelgas son muy diferentes a cualquier marcha que se haga en México y en México la huelga es dejar de trabajar mientras que en Francia, se hacen mítines igual frente a las alcaldías y se queman llantas de coche, se cierran los centros de servicio de distribución de gasolina y en el sur, se tiran las bolsas de basura en las calles pero, parece que Marsella, la huelga es un estado común, ya que a la gente no le gusta trabajar, así que hay una suciedad constante. Esto nos llevo a ver a la primera colección real de ratas de ciudad en mi vida. Bolsas de basura tiradas en las calles principales con hasta diez ratas buscando alimento. Le dije a Antonio que sacara su flautín para ver si podíamos sacarlas y me volteó a verme consternado y me dijo, es que es terrible.

Doblamos la calle y vimos a una ratita temblando aferrada a la banqueta. Cuando Antonio acercó si cámara para tomarle una foto, se aferró aún más y comenzó a temblar aún más fuerte. Carlos comentó que veía que esa ratita no estaba bien. Supuse que en alguna guerra por alimento con otras ratas pudo haberse herido. Cuando Antonio se alejó con su cámara la ratita salió en estampida y se escondió en una bolsa de basura. Entonces me acordé de la canción de la rata vieja y Antonio de la película de Ratatouille, donde las ratas aparecen con sentimientos humanos y realmente para mí, ese instante de la rata temblorosa ante un aparato fotográfico ha sido de los más conmovedor de toda la estancia. Podríamos decir ¡Pero cómo, sí es un aminal! Pues sí lo es, pero es un animal tan sensible como cualquier humano, tan indefenso como caulquier humano y hambriento, como muchas veces, también, los humanos. Y heme aquí, enternecida a causa de una rata. Me acordé del libro "El Portero" de Reynaldo Arenas, donde los animales le cuentan al Portero lo que piensan de los seres humanos. Ese día, con tan sólo un temblor, la rata me hizo saber no lo que piensa, pero sí lo que siente: miedo, un miedo más terrible al mismo hecho de que ellas estén allí.

Y bueno, otro sitio en el que recalamos en Marseille fue la Villa Universitaria, que es el nombre que se le da a las Unidades habitacionales en Francia, construída por Leborbusier. Y bueno, salvo el maravilloso atardecer desde la azotea, me impresionó que aquél sitio pudiera ser un sitio residencial de Marsella. Ciertamente estuvimos antes un edificio de los años cincuenta, que en su época fue un boom para la arquitectura concreta y con fines más basados en la necesidad que en el adorno y que apelan a una sencillez pero, no fue realmente una visita en la que yo dijera bueno, éste es el tipo de vivienda en el que es idoneo habitar. Quizá yo estoy mal pero, esa es mi impresión porque, finalmente azoteas con paisajes y sombras dignas de recordarse pueden ser todas en las que pueda haber paiasajes y sombras aquí, la diferencia la hicieron Antonio y Carlos y las sombras de los tres.

Pero de Marseille la que es preciosa es la Catedral de Notre Dame de la Garde. La vista desde allá es igual formidable. Nos tocó el día de Todos Santos y un pedacito de la misa. Qué La Dame de la Garde tenga a las ratas de Marseille misericordia, u también la tenga para nosotros.

jueves, 11 de noviembre de 2010

Nimes

Nimes nos agarró con tormenta pero, luchando con ella, recorrímos las Arenas romanas, ahora Plaza de toros; la torre desde la cuál Nostradamus predijo alguna de sus visiones y a la cuál llegamos por un jardín empapado de lluvia y por lo tanto vivificado en sus colores y la casa cuadrada.

Si agradezco algún comentario en este recorrido, es el de Denisse cuando, bajando de la Torre nublada, se soltó a correr jardín abajo diciendo que recordáramos cuando eramos niños y veíamos la lluvia como un juego.

En la mañana,Denisse y yo nos fuimos al museo de Beaux Arts, a una visita guiada de Lucien Lautrec, un pariente de Toulousse que, recordándome a Picasso, pasó de una época realista a la desintegración del sujeto en la pintura abstracta. Ya desde Sete venía viendo esta desfiguración de la persona en el paso de los períodos pictóricos. Me impresionaba ver cómo, a pesar del abstracto seguían escondiéndose sombras, espectros, siluetas. Esa era la intensión de Lautrec y eso vengo viendo en varias exposiciones desde que llegué a Francia como, en el arte, se ha comenzado a descomponer la figura y a disociar a la persona; a volver aún más anónima la figura humana entonces: ¿qué pasa con el humanismo artístico? Esa es mi pregunta ahora.
Este descubrimiento del arte abstracto como un escondite de sombras, espectros y siluetas, me ha dejado un material fascinante cocinándose en mi cerebro. Deleuze habla de ésto: la desintegración del sujeto.Este Lautrec más moderno que Toulosse, tienme hasta una banda de Jazz escondida en sus pinceladas en apariencia abstractas.

Y bueno, ya e las cinco de la tarde, terminamos con un filme en tercera dimensión sobre la fundación de Nimes. Volviendo a las dimensiones artísticas y cinéfalas ¿Cuántas cabezas puede haber mirandolo todo?

Con esta maquinaria pesada en mi mente, volví a Montpellier esa noche, a celebrar el cumpleaños de Ana, una amiga de Antonio.

Sete

Es la segunda vez que paso por Sete en mi vida. La primera fue por azar. Iba de regreso a Niza y me equivoqué y me bajé una estación antes de la del sitio a la cuál iba y di con Sete, un puerto bastante pintoresco con cierto aire de Progreso, en Mérida Yucatán, pero con el puerto marítimo encontrándose con la ría y el detalle de, hacia lo alto de la isla, encontrar una capilla chiquitita dedicada a Notre Dame de la Salette parecida a un iglú,ya que no es muy alta y está grabada en su interior con frescos. Me pareció de pronto que el arquitecto quizo recuperar esta idea de la misa en las catacumbas, y el pintor quiso rememorar la pintura rupestre con sus representaciones y ex votos. Presenciar misa allí ha de ser algo alucinante, debido al eco y a lo reducido del espacio. A sus afueras, puedes ver una vista magistral de Sete.

Otro detalle conmovedor de Sete fue la llegada al Cementerio Marino; y es que de pronto a mi no me caen tan rápido los veintes. Yo sabía que Paul Valery había nacido en Sete pero, de pronto no hice la conexión del Cementerio Marino, con el Cementerio donde estaba parada en Sete, sitio que le inspiró su obra maestra, del mismo nombre. Cuando caí en la cuenta, les dije a Marlyn y Rita.

-No inventen, estámos en el Cementerio Marino...

Ellas se burlaron de mi

-Ay Natalia, pero sí ya dimos varias vueltas buscando la tumba del poeta que quieres encontrar, antes de ir a su museo, y apenas te percatas.

Y les dije que no era eso, sino que apenas me caía el veinte de que estaba en el Cementerio Marino de Valery. Libro que leí hace unos dos años en la edición bilingüe de Alianza.

Perdidas en el Cementerio, di con el sepulturero y le pregunté por la tumba de Valery. Me dijo que cómo era que sabía tanto de Francia. Le dije que más bien era seguidora de ciertos poetas franceses. Conduciéndome hacia la tumba y viendo mi emoción me dijo... Valery sabía que los cementerios son las ciudades eternas, ya que en ellos habitará nuestro cuerpo después de haber vivido. Luego se disculpó por decirme esas palabras, pero de hecho un poco de eso va el libro de Valery, sólo que en vez de ciudad es un mar.

De allí nos fuimos al museo de Valery, donde hay una serie de pinturas de diferentes periódos artísticos, principalmente del impresionismo, corriente artística que corresponde al periódo en el cuál vivió el poeta. Además de una sala dedicada a los grabados de Valery y a su colección de notas y primera impresión del Cementerio Marino. Ya no fuimos al espacio cultural y museo de Brassens el poeta y músico de Sete pero, nos despedimos comiendo en un sitio árabe donde pedí unos calamares aunque, a nuestro regreso a Montpellier Carlos se molestó un poco de no haberle contado nuestros planes ya que había vivido dos años en Sete y sabía de la especialidades culinarias. Aún así, mi visita de Toussaint o Todos Santos o Fieles difuntos francés, fue al Cementerio Marino, y a Paul Valery,aunque en su tumba le acompañan otros familires Valery que han dejado esta cara del mundo, esta ciudad de vivos.

Montpellier

Gran parte de mi vida ha pasado en el Sur. En ese sentido este viaje me pone a ciento ochenta grados, ya que ahora estoy viviendo al Norte, en Compiegne. La presencia de mi amigo Antonio en Montpellier me hizo volver al Sur, esta vez desde el Norte, esta vez a la inversa.

No es falso lo que dicen los mismos franceses en cuanto a que en el sur de Francia la gente es más próxima y más cálida. Quizá la arquitectura no es tan majaestuosa como la del norte y algunas ciudades no tienen tanta carga histórica, salvo sitios como Lyon o Nimes pero, la gente, el ambiente, la algarabía, eso es diferente.

Viajamos el martes 26 de octubre desde Compiegne hasta Paris, nos fuimos caminando desde la Gare du Nord hasta la Gard de Lyon con la sorpresa de casi perder el último tren a Montpellier por motivo de las huelgas pero, finalmente llegamos con Antonio.

Es cierto que viajar es una de las experiencias más ricas pues es cuando realmente conoces a las personas por una parte pero, es también cuando mejor te conoces a ti mismo y aprendes de tus formas de ver el mundo, de tu tolerancia o intolerancia, de tus distracciones, de tus errores, de tus diferencias y encuentros con tus compañeros de viaje. Nos quedamos Rita Marlyn y yo cinco noches en casa de Antonio. Casi todos sus amigos son españoles o franceses que hablan español, así que por poco y se nos olvida el francés pero, en verdad contactamos con la otra Francia. Y es que sí es diferente el norte al sur.

Los "chonis",- una expresión que en España, en Alicante específicamente, de donde es Antonio, designa a los nacos a los sátrapas-, nos hicieron pasar algunos de los días más amenos desde que llegamos. El albergue Pedro-Antonio, nos abrió las puertas como nunca. Los amigos de Antonio: Carlongo, Juanmi, José y Pierre, fueron unos magníficos anfitriones también y nos hicieron volver a sentirnos en nuestras casa, estando en país extranjero. Y claro, no podría olvidar a América, la minina de la familia e hija adoptiva de Antonio. Todo queda entre samaritanos.

A Antonio lo conocí por su blog de auxiliar en Compiegne de hace ya tres años. El fue a México a acompañar a su pareja unos días, ya que Aldo estudia la carrera de arquitectura y consiguió un intercambio nada menos que en Colima, la ciudad natal de mi padre, donde estará hasta diciembre. Los conocí en la Casa Azul de Frida y Diego y bueno, de allí no volví a ver a Antonio hasta ahora en Montpellier.

Montpellier es una ciudad más moderna. La ciudad antigua es bonita y es un laberinto donde puedes experimentar jugar a buscar el hilo de Ariadne entre las tres gracias susurrándote posibles rutas en un ambiente de Comedia pero, es cierto que no tiene la mejestuosidad de algunas ciudades del norte como París, incluso también al sur, Lyon. Lo que agradeces de Montpellier es al ambiente universitario. Los jóvenes disfrazándose la noche de Toussaint. El sonido de diferentes lenguas. No en vano bromeaba con Antonio que ahora iban a la conquista de Montpellier con el español y bueno, aunque ya no fui al museo Fabre, Montpellier me dejó la experiencia de ver por primera vez una película en español subtitulada al Francés: Biutiful, película que me hizo llorar mucho pues, además de mostrar un rostro no tan grato de Barcelona, habla sobre el cáncer, la enfermedad de la que murió mi padre.

Otra experiencia fue justo la de encontrar el hilo de Ariadne en casa de Antonio todas las noches y desenredarlo en español, en la misma calle donde viviera Rosseau, uno de los tejedores de la Ilustración... ¡Vaya tramas y entramados! ¿No?
Me dejó la experiencia de aprender a amueblar las casas con aquello que la gente abandona en las esquinas a la mano de los estudiantes. Casi todo el estudio de Antonio es reciclado. Viva la ecología inmoviliaria. La experiencia de ser pintada como catrina con los olios de Pierre, el compañero de cuarto de Antonio, quien gusta de la pintura y se dio a la tarea de hacer de mi, una catrina hispanofrancesa en Montpellier. Lástima que al llegar a la fiesta de Ana, sólo nosotros hubiéramos llegado disfrazados.

Y, dos detalles más: asistir a la inauguración de una exposición en la iglesia de Sta Anna hoy sala de exposiciones y platicar con Antonio y Carlos sobre las texturas y los colores en los cuadros de Seguin, como jugar con diferentes texturas te hace figurar otra dimensión ésto, siguiendo con las tramas, tras haber pasado el atardecer de ese día, por la fachada de una casa donde un artista plástico jugaba con tu capacidad visual para medir qué tan capáz eres de diferenciar entre una fachada real sobrepuesta a una de utilería. En todas las ciudades se esconden detalles impresionistas.

Así, la noche cayó sobre nosotras y en el acueducto la luz azul de los arcos nos fue conduciendo a nuestra última noche en Montpellier ruta Catedral, Facultad de Medicina y Torre. Yendo hacia la Torre teníamos que pasar cerca de una calle o por una calle llamada Jeux de mains y debido a que el nombre me recordó a los juegos de manos en México, cuando una es niña, Antonio y yo nos la pasámos cantando todo el camino juegos de manos y luego rondas o corros, como se llaman en España y bueno, terminamos con el Qujotillo en la Torre ya que no le convenía a Doña Blanca.

Finalmente, cenamos en un sitio Bretón, con otras chicas de México, también asistentes, con las que coincidimos en Nimes un día antes y descubrimos, como último detalle, que el Sur es más económico que el norte; entonces nos dijímos que queríamos quedarnos en el Sur pero no, nuestro destino ahora es en el Norte, no tenemos que buscar más nuestra estrella, ella está en Compiegne, a sólo unos cuarenta y cinco minutos de la Ciudad Luz.

lunes, 25 de octubre de 2010

¿Qué es un asistente?

La semana anterior tuve finalmente todos mis grupos. Me presenté y les enseñé un mapa de México y la bandera, contándoles la historia del símbolo y el surgimiento de la Antigua Tenochtitlan, para los que no la conocían. Cada grupo, de los doce, pidió una presentación diferente. No podría decir que alguna se pareció a otra. En un curso hablé de ecología y contaminación, pues la profesora me pidió eso, y hubo una buena respuesta por parte de los alumnos.

Presentarse sí implica un intercambio cultural con los alumnos. Me gusta que quieran saber temas de controversia en México como las drogas, el narcotráfico, la contaminación pero que, igualmente, tengan curiosidad por saber sobre las tradiciones y quieran aprender canciones y leyendas.

En uno de los liceos me comentaron que México no era un país que les interesara conocer por ser un país pobre. Se me ocurrió preguntarles en qué sentido lo decían, si en el sentido del dinero, o en el sentido de lo que se escuchaba que ocurría en él. Me respondieron que en el sentido del dinero. Les hablé entonces de que tenemos a uno de los millonarios más importantes del mundo y que bueno, lo que pasa es que la riqueza no está bien distribuida y que hay, así mismo, gente con mucho espíritu que, aunque sea de manera humilde, intercambia con otras personas y participa de las tradiciones y las fiestas que nos caracterizan como mexicanos.

Me di cuenta que sé poco de la política actual en México y que, desde la muerte de mi padre me he distanciado del tema, un poco por indiferencia, mucho por recuerdos y sentimientos que surgen ante lo que es irreversible. Ahora recaigo en la importancia de saber y conocer esa parte. La polis antigua, en Grecia, era la ciudad y todo ciudadano debía tener una posición en la polis. De pronto no encuentro tiempo para escuchar y leer las noticias e, igual, soy muy dispersa y luego me pierdo en mis cabilaciones pero, será algo que tendrá que volver a mi vida necesariamente.

Volviendo a las tradiciones, en Francia no hacen realmente una celebración por el día de los muertos, o de todos santos, como llaman aquí a la fecha. Dan semana y media de vacaciones con la finalidad de que se pueda pasar un tiempo con los seres que han partido, irlos a ver a donde estén enterrados, etc, pero no hay una tradición como en México en dónde comemos el pan de muerto, hacemos las ofrendas, escribimos las calaveras, etc.

Es así como me percato que ser asistente es algo más que sólo dar clase o enseñar la lengua; es dar el salto cultural y trasmitir, no sólo lo controversial que afecta a un país o las noticias internacionales no siempre positivas sino, igual, la esencia que hace que nuestras tradiciones continúen de generación en generación y sigan vivas. Se trata de girar un caleidoscopio de posibibilidades y no una cara sola, la más ajada de todas, la que tiene más cicatrices.

sábado, 16 de octubre de 2010

Paris

Mis idas a Paris han sido pocas. De París he escuchado, también, tantas cosas. Largas pláticas con mi hermano José Alberto relativas a que no es la ciudad de sus sueños, tantas otras con Tedi López Mills en las que sí, ella es la ciudad de los sueños, la ciudad ideal.

Soy citadina. Hasta ahora me había tocado vivir el otro lado de la moneda; escaparme de la ciudad para ir a conocer poblaciones cercanas, respirar aire fresco. Ahora, va la taryectoria de regreso, ir de Compiégne, que vendría a ser una ciudad pequeña, una comuna, a Paris: la ciudad que hasta ahora no hay francés que no me diga que vaya a degustar algunos fines de semana, sea una o no partidaria de los parisinos.

En Paris, la mitad de mis días los recuerdo en el metro. Así, se presenta como una ciudad subterranea que se asoma de pronto y te saluda, o te sorprende, o te abraza. Con todo, París es esquiva y en toda esta estancia lo será... Será una ciudad que se deslice ante mis ojos, de la que aprenda así, en el deslíz de su seducción.

En mi segunda ida a París, me quedé con la torre Eiffel reflejada en el Sena,con un sol otoñal que le daba reflejo, un recorrido por el río en barco, y una copa de vino con amigos franceses y mexicanos, en Montmartre, al que llamaré, el Polanco francés, aunque, arquitectónicamente, se asemeje más a Guanajuato, en sus escalinatas y bocacalles.

De regreso en Compiégne, recordé mis noches de café y poesía en México. Eso es algo que, al menos en Compiégne no hay, o no hasta ahora. Seguro en Paris habrá, pero tendré que escabullírmele, conquistarla, meterme en ese espacio, cuando haya oportunidad.

Compiégne queda a cuarenta y cinco minutos de París en tren. Ahora, viajar en tren y en metro, comienza a tomar otro sentido. Y, como dice Julie, no temeré a perderme en París, pues siempre encontraré una estación de metro para encontrarme. Aún así..., una no debe fiarse de ninguna ciudad que no conozca, o quizá, fiarse de ella sea la única manera de conocerla. La Ciudad de México y yo tenemos un pacto, siempre lo he dicho, quizpá haga falta establever uno con cada espacio que una habite, así me pasará ahora en Compiégne.

Compiegne tiene una vida muy tranquila, su fiesta es jovial, incluso inocente hasta cierto punto. En los bares, la gente se disfraza y lanzan pelucas y lentes en algunos bares, para animar el ambiente. Me acordé de las bodas. En los Karaokes todos los franceses cantan, no es como en México, que sólo una persona canta. Y bueno, los cuenta cuentos, te cuentan los libros de la librerría Saint Corneille, cantándolos...

De pronto entiendo y recuerdo la trayectoria del canto en Francia, desde Edith Piaf hasta tantos otros cantantes, y sí; su fonética, su gente, su ritmo, la misa, también cantada, muchas cosas toman sentido en la voz, en los acentos, en las texturas de los gestos, en los onomatopeyas de los mismos genstos, la gestualidad es ahora un tema. El silencio del espacio, empieza a tomar matices, en la observación de esas poequeñas cosas.

Ahora, la grán ciudad será concebida en mi interior como un ir y venir, ese giro en el que ya no vas de la ciudad hacia afuera, sino que vas desde fuera a la ciudad así, tu misma ciudad, a un océano de distancia, toma otra intencionalidad...

La ciudad deja de ser un habitat, para convertirse en una búsqueda.

martes, 5 de octubre de 2010

Perderse

La verdadera estancia en otro país empieza cuando perderse resulta un motivo de búsqueda. Te pierdes al tomar la calle equivocada para regresar al Lycée Pierre d'Ailly, te pierdes cuando Daniel, el asistente de España, no entiende palabras de tu español de México, te pierdes cuando buscas la puerta de salida del Lycée Charles de Gaulle con Maggie y a cambio encuentras la risa nerviosa de no saber como salir y así, perderse empieza a ser el pretexto perfecto para encontrarse.

Maggie, mi amiga alemana, me comentó que somos víctimas de Francia. En aquel momento, por algun razón, entendí que eramos detectives en Francia pero luego, cuando me aclaró, me quedé pensando que es paradógico ser víctima y detective a la vez. Lo que es cierto es que, siendo detectives o víctimas de Francia y, específicamente de la Picardie y de Compiégne, dichos lugares y espacios toman el caracter de un personaje que te observa detenidamente y al que observas.

Me acuerdo de un mito relativo a los libros en el cuál se afirma que en toda historia o novela siempre hay un perseguido y un perseguidor.

¿Será posible ser perseguido y perseguidor en la misma historia? ¿Ser víctima y detective en la misma historia? ¿Perseguir el sueño de otro país y que el sueño de otro país te persiga a la vez?

Realmente la magia está en no tener miedo a perderse, tanto si se teme de sentimientos nuevos que te persiguen, como si se persigue el sueño de seguir despierto en la aventura de trabajar y vivir en otro país que no es tuyo.